¿Quien saciará esta sed de sangre, quien?
Acaso mis lamentos son mudos,
acaso mis dolores son ciegos,
acaso mis fuerzas son invisibles,
mi aliento inútil en esta terrible hora...

¿Quien saciará esta sed de sangre?
¿Quien acabará esta cruel guerra
cuyo origen está en el olvido?
¿Quien acallará esta voz rugiente
que me atosiga y me azora?